- Ya eran las 4:55 a.m. y comenzaban a sentirse los sutiles susurros de madrugadores aproximándose a un nuevo día.
- Y... ¿Que haría yo?
- Escribir, leer, dibujar... encontrar otra manera de olvidarte o al menos de pensar en ti sin sentir tanto dolor.
- Porque no puedo olvidarte, porque aun sin darme cuenta te dibujo, te escribo y busco en las paginas de mis libros alguien parecido a ti..
- No puedo olvidarte, pero tampoco estar contigo y esta sensación es como abrazar un cactus.
- Prefiero pensar que te fuiste, supongo que muchos otros han pensado lo mismo.
- Prefiero pensar que solo te espero y que tu también piensas en mi.
- ¿Quien sabe? Quizá si piensas en mi.
- ¿Quien sabe? Eso es lo único que mantiene mi esperanza.
- ¿Quien sabe? Quizá volveremos a estar juntos.
- ¿Quien sabe?
lunes, 5 de mayo de 2014
Los corazones rotos no duermen.
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