Mamá se sorprende por lo mucho que me asemejo, a ti querido ser que siempre te mantienes lejos.
Sé que trabajas mucho y por eso no me quejo, aunque en ocasiones me hacen faltan los consejos. Pues he tenido dudas en temas que son complejos y como voy creciendo, no sé como los manejo.
No sé que decidir, pero mamá se ha esforzado, en enseñarme el bien para no andar equivocado.
Honestamente no se cuando tiempo haya pasado, desde que no te veo, ¿por qué no me has visitado?
Hace tiempo me dijiste que vendrías a buscarme, estaba tan contento, que forma de ilusionarme, tenía planeado correr hasta a ti para abrazarte, pero me quede dormido, porque tu nunca llegaste.
¿Dónde estabas? Será que fue la misma situación, cuando me quedé esperando en mi graduación. Cuando estuve enfermo esperándote y pasaban horas, pero no, nunca llegaste, mi madre se quedó sola y aturdida, pero ella nunca se da por vencida, prefiere no comer para que yo tenga comida, y no sé si escuche bien la otra vez cuando llamaste, cuando mamá te decía: "¿Por qué nos abandonaste?"
Si te llamo o te busco, no tengo tu atención, ¿dónde estás?
Soy tu sangre tu hijo, carente de tu amor, ¿dónde estás?
No sé si sea cierto, ojalá sea un rumor, que no fui planeado, sólo el resultado de un error.
Pero siempre piensa que llevo tu sangre y tu color, que quizá fue accidente, pero necesito amor.
Sí, se que te esfuerzas y tratas de suplirme, todo lo que necesito para comer y vestirme.
Pero no sé si entiendas cual es mi necesidad, que no es la mensualidad, si no tu paternidad.
Tu cariño, tu afecto, tu regaño a lo incorrecto, yo sé que no eres perfecto y que tienes tus defectos, pero... te fuiste cuando yo llegué y me disculpas, pero no pedí llegar ¿acaso tuve la culpa?
Yo quería verte a ti jugar conmigo, se supone que eras tú y que no fuera un padrastro, termino esta carta y antes de mi despedida, te doy gracias, por ser vida de mi vida.